Menu

Bukele, el estilo “Millenial” y sus paralelismos con Panamá

Por: Lic. Oscar Hawkins / Licenciado en Finanzas y MBA, mas de 15 años en Análisis de Riesgo en entidades financieras y especialista en Gerencia (INCAE), cursando Master en Política Internacional (Valencia, España) Profesor Universitario y Conferencista.

Es indiscutible que Nayib Bukele es una rareza en el ejercicio público en Latinoamérica: Joven, derroto a la partidocracia salvadoreña, estilo de gobernar a través de redes sociales y en general un discurso de cambio y lucha contra la corrupción.

Hasta este punto a rasgos generales podría considerarse hasta el momento como ejecutoria satisfactoria al menos al nivel mediático y a nivel de seguridad, sin embargo, al hilar más delgado es de rigor analítico desde nuestra óptica dejar madurar dicha gestión para observar resultados “reales” que generen mejora en los indicadores económicos y sociales tangibles, los cuales a menos de 12 meses de período son inciertos.

Sin embargo, los últimos acontecimientos de ruptura de las formas al menos, respecto del principio universal democrático de “separación de poderes” nos retrotrae a épocas que se creían superadas en el continente respecto a la utilización de la fuerza militar como herramienta coercitiva a otro poder constituido, así como los conocidos pie de fuerza o barras bravas de presión.  Me queda claro que al menos para un sector de nuestra sociedad, las redes constituyen el único medio de información por la rapidez de acceso o porque no requiere altos niveles de análisis, ya que por su inmediatez no es requerido contrastar hechos ciertos, por consiguiente los denominados “fact Checkers” son irrelevantes y ahí radica la peligrosidad de gobiernos mediáticos como Trump, Bukele entre otros ya que la dinámica de sus despliegues mediáticos no permiten la “confrontación de ideas conviertiendose sus acciones en Dogmas para sus seguidores” al mejor estilo de Goebbels.

Para efectos de Panamá, estas conductas no están alejadas del imaginario de un sector de la población, primordialmente los que se enmarcan en un perfil joven, profesional y seguidor de redes sociales, a los cuales la clase política por acción u omisión no le es afín en su accionar ni en ideología, con lo cual el sentimiento anti-establishment se encuentra en los niveles mas altos desde el retorno a la democracia, tal cual nos indica el últimos estudio de Latinobarómetro 2018 que nos dice que un 76.3%  de la población no se encuentra satisfecha con su modelo democrático, lo cual de manera implícita refleja un descontento general y por lo tanto no se vería con malos ojos en principio un gobierno de fuerza que brinde los resultados esperados.

Hace unos años tome un curso donde se impartía un módulo de análisis político con una participación de estudiantes de alrededor de 15 países de Latinoamérica y el profesor nos hablaba acerca de las expectativas de la población, en ese caso las necesidades de los países de menor ingreso eran comprensiblemente menores a las de mayores ingresos (el ejemplo concreto era para el país de menor ingreso se conformaban con que el gobierno proporcionara un ataúd para un entierro, para el país de mayor ingreso la satisfacción correspondía a Carreteras o Servicios de Salud de primer mundo), es una teoría propia de información evaluativa no desarrollada aun, que en el caso de El Salvador, Vuele brinda satisfacción primaria a estos problemas simples de país de bajos recursos y sea esto parte de su incipiente éxito al menos a nivel de redes sociales.

No es impensable que el “fenómeno” Buleke alcance a Panamá, sin embargo, nuestra estructura política del Estado, si bien requiere cambios, pactos y acuerdos por la naturaleza del desarrollo alcanzado en los últimos 20 años, es más difícil de penetrar, pero comienza a presentar grietas que las elites parecen no observar, con lo cual, a pesar de esto, aun puedo pensar que ningún gobernante local (por ahora) osaría quebrantar a la fuerza los otros poderes del estado constituido.

En geometría, los paralelismos significan líneas que corren en una dirección sin tocarse, en el caso de EL Salvador y Panamá el momento es eso, un paralelismo, queda ver si los primeros con Vuele logran hacer la perpendicular en hechos reales que desarrollo más allá del discurso anticorrupción, para Panamá la tarea es abrir la brecha paralela coyuntural y alejarse de esos radios de acción sumamente peligrosos.

No comments

Deja una respuesta

En el Pasillo –…

Moratoria: Luego de varios días de pasiones a flor…

0 189

En el Pasillo –…

Chances y Billetes, pero ni idea de Bono: Los…

0 263

En el Pasillo –…

Videos en Redes Filtración o método absurdo de comunicación:…

0 283

En el Pasillo –…

Bolsa y Bonos Políticos: Sigue circulando en redes sociales…

0 354